La muerte de los cenotes
La falta de políticas públicas para el resguardo y protección de los cenotes, ojos de agua donde desembocan ríos subterráneos en la Península de Yucatán, ha provocado que esos lugares, considerados como sagrados por los antiguos mayas, sufran de una sorprendente contaminación en los últimos años.Durante varios años la organización ha solicitado a las autoridades leyes más estrictas y que se castigue mediante multas a la personas que contaminan los cenotes.
Y aunque su labor es complicada y en ocasiones difícil, continuarán con el saneamiento de cenotes, actividad en la que enfrentan problemas como la falta de cultura y políticas públicas para su resguardo.
"Hacemos convenios de colaboración entre asociaciones, sociedad civil, gobierno, hacemos muchos esfuerzos, pero no es suficiente", dijo Grosjean. Explicó que de un 100 % de pruebas de la calidad de agua que la organización a su cargo ha elaborado en los cenotes, el 80 % han mostrado "contaminación en mayor o menor medida y eso nos habla de que hay una grave problemática".
Dijo que en los últimos meses y de manera frecuente tanto voluntarios como el grupo de buzos de la Expedición han extraído de los cenotes todo tipo de basura, desde llantas hasta botellas plásticas y de vidrio pasando por colchones, pañales y plásticos, problemática que también afecta a las especies endémicas de la región.
El activista estimó que "más de ocho toneladas se han retirado en los últimos meses" de los cenotes ante lo cual exhortaron a la población y a turistas y visitantes, nacionales y extranjeros, a conservar limpios los cenotes. En la Península de Yucatán, los cenotes son utilizados por los pobladores como un atractivo turístico y cientos de familias en las comisarías y municipios de la entidad subsisten gracias a ellos.

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